El folleto es una forma de promocionar a su empresa de manera económica y eficaz.
Para la confección efectiva de un folleto debe tener en cuenta una serie de normas básicas.
En primer lugar, debe tener claro al público al que va a ir destinado el folleto. Los consumidores deben estar completamente definidos. Por ello, previamente debe estudiar quiénes son los compradores, qué suelen comprar, si se trata de un público femenino o masculino, la edad que comprenden, etc.
Por otra parte, el folleto debe incluir la imagen que más acorde vaya con la personalidad de su producto y/o servicio. Pero debe tener muy presente que siempre debe pensar como cliente y no como empresario. Piense en las personas que verán ese folleto.
Una de las imágenes más comunes para este tipo de formatos es la de la estructura empresarial, es decir, la imagen del producto y/o servicio que se publicita.
Respecto a los colores, halle una perfecta armonía entre imagen y texto. No descuide el empleo de los colores porque su formato puede sufrir el rechazo del público.
Hoy en día, son muchas las empresas que descuidan estos aspectos. No sea una de ellas. Piense que se encuentra realizando una pieza creativa más.
Por su parte, el texto en el
diseño de folletos también debe ser especialmente cuidado. Cree un lema y un pequeño texto donde se explique la función de su empresa con la máxima persuasión posible para alcanzar su meta.
El texto debe parecer explicativo, pero debe ser persuasivo, y debe predominar sobre el color del fondo. Acuda a palabras subrayadas, negritas y haga llamadas de atención de forma implícita. Consiga retener el interés del público.
Por otro lado, el folleto debe ser diseñado en función a la publicidad. Debe utilizar estrategias adecuadas a la publicidad. Tales como una tipografía acorde a todo el folleto, colores en semejanza con el público objetivo, un eslogan definido, palabras claves publicitarias, llamadas a la acción y todo ello situado en el punto de vista del lector.
Sea preciso, muestre mensajes relevantes y acompáñelo siempre de las ventajas que ofrecen su servicio y/o producto. Incluya la filosofía de su empresa, varias fotografías y un teléfono o información de contacto.
En el caso de formatos promocionales no informativos debe mostrar un folleto que cumpla todos los objetivos de la publicidad, de manera que preste servicios a las necesidades del público jugando con sus emociones.
Cree un clima de confianza con los usuarios y así pasarán a ser sus clientes.