Estrategia muy utilizada y con mucho tirón en los últimos tiempos, a través de la nostalgia pretendemos remontar a épocas mejores (entenderán por que triunfa con la crisis que estamos padeciendo) mediante el sufrimiento por cosas que se han tenido que ahora no existen (por ejemplo el caso de Mini que lo trataremos más adelante) o bien por recuerdos felices generalmente relacionados con la niñez (juegos, objetos personales, etc.). Por tanto, el
marketing de la nostalgiapretende revivir aquel recuerdo feliz entre el producto (actualizado con los avances tecnológicos que ahora poseemos a nuestra disposición) y el cliente.
Es importante para garantizar el éxito de una
campaña de marketing de la nostalgia, el hacer una aclaración entre lo antiguo y nostálgico. Si bien en muchos casos, debido a la nostalgia encontramos cada vez más, coleccionistas de bienes de ediciones limitadas o antigüedades que quieren obtener el juguete u objeto en cuestión tal cual era, por ejemplo, coleccionistas de coches que buscan un modelo antiguo para luego ellos simplemente reformarlo con las mismas piezas pero no utilizando cualquier avance que haya podido surgir para mejorarlo del modelo original. Por ello, es muy importante despertar las emociones de los clientes con productos que si bien fueron importantes en otra época con unas características específicas, modificar esos atributos para hacerlo acorde a nuestros tiempos.
Es el poder de la nostalgia lo que lleva a que la cuarta parte de Indiana Jones obtenga una recaudación de 700 millones de euros. Como ejemplo de lo comentado anteriormente, voy a exponer el caso de Bmw, marca que arrasaba en Estados Unidos en los años 80, gracias a que estaba posicionada como calidad e ingeniería alemana, lo que la hizo que se reconociese como marca de los Yuppies (Joven Profesional Urbano, término en Estados Unidos que se utilizó para referirse a una persona de la clase media-alta de entre 20 y 40 años de edad). Este posicionamiento se volvió en su contra poco tiempo después debido entre otras cosas porque no disponían de vehículos nuevos que lanzar al mercado. Cancelaron la idea de utilizar el canal on-line mediante el uso de varios cortometrajes en internet, en los que aparecían con actores y actrices y centraron sus esfuerzos basándose en la nostalgia, el Mini Cooper (actualizado con las nuevas tecnologías). BMW ganó premios de marketing y ayudó a reposicionar sus vehículos en el mercado americano con la recuperación de la marca en Estados Unidos.
En definitiva, el
marketing de la nostalgia tiene como objetivo despertar las emociones de los consumidores haciendo que reviva aquel recuerdo feliz y entrañable de nuestra infancia entre el producto, el cual ha de ser actualizado mediante los medios y tecnologías disponibles hoy en día (sino se consideraría un producto anticuado y obsoleto) y el cliente.
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