En la frágil situación económica-financiera que nos encontramos, resulta cada vez más difícil que los consumidores sigan manteniendo el ritmo de adquisiciones de una forma impulsiva y por mero capricho que se estaban llevando a cabo unos años atrás. Por ello, el
marketing de lujo pretende potenciar las emociones en la mente de los consumidores incrementando el deseo por ciertos productos o servicios de manera que incita a que se aumenten las oportunidades de gozar de un momento especial, único y exclusivo que requiere o se está dispuesto a complementar con cualquier cosa que excede de nuestros medios normales y que además no necesitamos.
Además, existen varios hechos específicos que catalogan el
marketing de lujo, como por ejemplo que el artículo se haya realizado a mano, que el producto forme parte de una edición limitada, la opción de poder personalizarlo a nuestro gusto, o que el producto en concreto lo lleven personas influyentes (artistas, futbolistas, etc.). Estos mensajes que ilustran algunos productos o servicios resultan en la gran mayoría de los casos, factores que gozan de una exclusividad que los hace diferentes a los demás, y son las empresas o marcas los que explotan estos aspectos para que a través de las emociones que despiertan en la mente de los consumidores, adquieran sus productos.
Es importante hacer una distinción sobre una técnica íntimamente relacionada con la exclusividad y que debido a la crisis económica está teniendo grandes adeptos. Se trata del lujo asequible, que consiste en combinar la buena calidad con un precio asequible, y en consecuencia, los productos de gama baja no sean tan de gama baja. Como ejemplo, en el sector de la telefonía, Nokia y Motorola son 2 modelos que practican el lujo asequible, ya que hacen móviles de gama baja pero de mucha calidad, lo que los convierte en la parte alta de la baja gama. Otro ejemplo de lujo asequible es Starbucks, que siguió una estrategia parecida en el mundo del café. Debido a que hay muchas personas que no se pueden permitir comprar artículos de lujo (joyas, yates, casas, etc.), Starbucks pretendió y consiguió hacer que precios de deseo parezcan de necesidad, mediante el hecho de combinar café exclusivo de Starbucks y la propia experiencia de la venta en sí, hace que la gente esté dispuesta a pagar 4€ por una taza de café, que en caso de emplear esos 4€ en leche, café y azúcar, tendríamos para 30 cafés.
Como ejemplos de lujo, encontramos marcas como Gucci, Chanel, Rolls Royce, Bentley, las cuales venden exclusividad, personalización, productos limitados, que proyectan cierto status social, que son artesanales y que generalmente, son productos que generalmente llevan personas famosas (artistas, futbolistas, actores, etc.). En estos últimos años, los artículos de lujo han sido adquiridos en mayor proporción por los Emiratos Árabes Unidos, Asia y América Latina, considerados los nuevos ricos.
Resumiendo, el
marketing de lujo pretende incrementar las emociones para que adquiramos productos/servicios que escapan de nuestras posibilidades normales y que no necesitamos, mediante la creación de momentos exclusivos, especiales, únicos que pueden permitir el darnos un capricho. Tampoco olvidar el lujo asequible, hacer que precios de deseo parezcan de necesidad, mediante los productos/servicios de buena calidad a un precio asequible.
Solicítenos presupuesto